"Otras personas de mi iglesia se preocupan por mí": una mirada a los datos por divisiones
La iglesia es un cuerpo con muchos miembros, llamados de todas las naciones, tribus, lenguas, y pueblos. En Cristo somos una nueva creación; las distinciones de raza, cultura, aprendizaje y nacionalidad, y las diferencias entre altos y bajos, ricos y pobres, hombres y mujeres, no deben ser divisorias entre nosotros. Todos somos iguales en Cristo, que por un solo Espíritu nos ha unido en una comunión con Él y con los demás; debemos servir y ser atendidos sin parcialidad ni reservas.

