Oración personal y lectura de las Escrituras

August 24, 2026

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino (Salmo 119:105).

Como adventistas del séptimo día, reconocemos el énfasis que las Escrituras ponen en la oración y en el estudio de la Palabra de Dios, la lámpara que alumbra nuestros pies y la luz que ilumina nuestro camino. Al explorar las prácticas de espiritualidad personal de los empleados de instituciones, los investigadores procuraron conocer con qué frecuencia los trabajadores de la iglesia oran y leen las Escrituras fuera de los servicios religiosos.

La Encuesta de Trabajadores Institucionales de 2023 encontró que el 66.9 % de los docentes y profesores y el 64.7 % de los trabajadores de la salud, personal de ADRA, empleados de casas publicadoras y empleados de centros de medios oraban fuera de los servicios religiosos una o más veces al día. En contraste, el 4.1 % de los docentes y profesores y el 4.7 % de los empleados no educativos informaron que nunca oraban fuera de los servicios religiosos.

Al analizar los resultados por división, se encontró que, entre los empleados educativos, el 92.8 % en la División Norteamericana, el 87.3 % en la División Intereuropea y el 79.6 % en la División Interamericana oraban todos los días, mientras que el 16.5 % en la División del Sur de Asia, el 10.1 % en la División de África Centro-Oriental y el 8.8 % en la División de Asia-Pacífico Sur nunca oraban fuera de los servicios religiosos.

Entre los empleados no educativos, los porcentajes más altos de trabajadores que oraban una o más veces al día correspondieron al 90.3 % en la División Norteamericana y al 85 % en la División de África Centro-Occidental. Los porcentajes más altos de empleados que nunca oraban fuera de los servicios religiosos fueron 17.4 % en la División del Sur de Asia, 10.3 % en la División de Asia-Pacífico Sur y 9.2 % en la División de África Centro-Oriental.

En cuanto a la lectura de las Escrituras fuera de los servicios religiosos, los investigadores encontraron que el 48.9 % de los docentes y profesores y el 43.2 % de los trabajadores de la salud, personal de ADRA, empleados de casas publicadoras y empleados de centros de medios leían las Escrituras una o más veces al día. En contraste, el 3.5 % de los docentes y profesores y el 5.2 % de los empleados no educativos nunca leían las Escrituras fuera de los servicios religiosos.

A nivel de división, el porcentaje más alto de empleados docentes que leían las Escrituras una o más veces al día fue del 75 % en la División de África Centro-Occidental. Seis divisiones reportaron porcentajes de entre 50 % y 50.8 %, mientras que las demás divisiones registraron porcentajes inferiores al 50 %. Entre quienes nunca leían las Escrituras fuera de los servicios religiosos, los porcentajes más altos fueron del 15.3 % en la División del Sur de Asia, 11.9 % en la División de Asia-Pacífico Sur y 5.5 % en la División del Pacífico Sur.

Los porcentajes más altos de empleados no educativos que leían las Escrituras una o más veces al día fueron del 75 % en la División de África Centro-Occidental, 55.9 % en la División de África Centro-Oriental y 53.6 % en la División del Pacífico Sur. En contraste, las tasas más altas de quienes nunca leían las Escrituras fuera de los servicios religiosos fueron del 21.7 % en la División del Sur de Asia y del 20.7 % en la División de Asia-Pacífico Sur. Todas las demás divisiones reportaron porcentajes inferiores al 5 % en esta categoría.

Varios factores pueden contribuir a los porcentajes presentados aquí. Una explicación es que algunas divisiones cuentan con un mayor número de empleados que no son adventistas, lo cual influye en estos resultados. Otro factor, como se analizó en otra publicación, es que el hecho de que una cultura sea más comunitaria o más individualista puede influir considerablemente en la devoción privada. Otro aspecto que debe considerarse son las tasas de alfabetización y la disponibilidad de literatura en los idiomas correspondientes. Sin embargo, es evidente que los empleados de todas las categorías podrían beneficiarse de un estímulo para dedicar más tiempo a la oración privada y al estudio de las Escrituras.

“Debemos orar también en el círculo de nuestra familia; y sobre todo no descuidar la oración privada, porque ella es la vida del alma. Es imposible que el alma florezca cuando se descuida la oración. La sola oración pública o con la familia no es suficiente. En medio de la soledad, abrid vuestra alma al ojo penetrante de Dios” (Elena G. de White, El camino a Cristo, p. 98). Aunque Elena de White fomentó la oración comunitaria, especialmente dentro de la familia, también enfatizó la importancia vital de la oración cuando estamos a solas, con el corazón abierto a la presencia de Dios, sin distracciones ni temor al juicio de los demás.

Puede acceder al informe completo aquí.

Elaborado en colaboración con el Instituto de Ministerio de la Iglesia

Publicado por ASTR el 24 de agosto de 2026

Safary Wa-Mbaleka